En muchas ocasiones, cuando se produce la rotura o hay un picotazo importante en el parabrisas, la solución más aconsejable es la sustitución de lunas en Granada. Sin embargo, hay otras ocasiones, cuando simplemente el vidrio está rayado, que se puede llevar a cabo una reparación más sencilla que consista en un pulido del cristal.

En Glass Granada - Cristalería del Automóvil sabemos por experiencia que es fácil que el parabrisas se raye por acciones tan cotidianas como lavar el coche en un autolavado o por el mal estado del limpiaparabrisas o que este coja alguna piedrecita en sus almohadillas. En esos casos, se puede producir un rayado parcial que, sin ser peligroso para la seguridad al volante, sí que afecte tanto a la estética como a la visión durante la conducción, porque un pequeño arañazo hará que las luces se reflejen inadecuadamente, algo que puede resultar molesto a la hora de conducir.

En los casos más graves de rayados del cristal, también se recomienda la sustitución de lunas en Granada que realizamos en nuestro taller, pero si se trata de pequeñas líneas, puede ser suficiente con un simple pulido del cristal que, eso sí, tienen que realizarlo profesionales con experiencia. Y es que en el mercado se pueden encontrar kits y líquidos especiales para realizar estas tareas, pero no son ni mucho menos recomendables si no se ha realizado nunca un pulido del cristal, pudiendo por el contrario dañar más de lo que estaba el vidrio hasta ser obligatoria entonces su sustitución finalmente.